

La inteligencia artificial no fracasó. Lo que fracasó fue pensar que podía reemplazar a las personas.
Durante los últimos dos años, la conversación sobre la inteligencia artificial ha estado dominada por una idea casi absoluta: que las máquinas terminarían sustituyendo gran parte del trabajo humano. Empresas invirtieron miles de millones de dólares en herramientas de IA, automatización y asistentes inteligentes con la promesa de producir más, gastar menos y depender cada vez menos de las personas. Sin embargo, las noticias de las últimas semanas cuentan una historia muy disti

sensculture
hace 2 días2 min de lectura
































